ALERTA
EMPRESARIAL No. 5
Del
Escritorio de Milton Tejada C.
tejadacruzinvestigaciones@gmail.com
(809) 768-5584
Entorno económico y empresarial –
República Dominicana
Período del 1 al 30 de septiembre, 2026
Queridos
lectores:
Con esta edición
iniciamos una nueva etapa.
Lo que comenzó como ALERTA
INDUSTRIAL amplía su mirada para convertirse en ALERTA EMPRESARIAL,
porque muchos de los desafíos que inciden sobre la industria son también los
que preocupan al comercio, los servicios, las zonas francas, el sector
financiero, la agroempresa y, en general, a quienes invierten, producen,
generan empleos y asumen riesgos en República Dominicana. Nuestra intención es
sencilla: ayudar a distinguir, entre el ruido cotidiano de las noticias,
aquellas señales que merecen atención, reflexión y, en algunos casos, acción.
Este es un documento
para compartir. Si consideran que estas alertas pueden ser útiles a otros
empresarios, ejecutivos, emprendedores o dirigentes gremiales, les invitamos a hacérselas llegar.
Nos interesa ampliar esta conversación y, sobre todo, recibir sus
observaciones: temas que deberíamos mirar, riesgos que comienzan a percibir,
oportunidades que quizás no estamos viendo. ALERTA EMPRESARIAL quiere ser también eso: una conversación
entre quienes todos los días toman decisiones y contribuyen a construir el
futuro productivo del país. Externen sus opiniones, así se construye una agenda
pública.
Con
aprecio,
Milton
Tejada C.
No estamos ante una
economía detenida. La alerta está en otro lugar: crecer será cada vez más
dependiente de la productividad, el financiamiento, la competitividad sistémica
y la calidad de las reglas bajo las cuales operan las empresas.
El proyecto de Presupuesto General del Estado para 2027 asciende a RD$2.037
billones. Para el Gobierno Central se proyectan ingresos por RD$1.511
billones, gastos por RD$1.838 billones y un déficit financiero de RD$327,281.5
millones, equivalente al 3.4% del PIB.
¿Qué debemos mirar? No
únicamente el monto del déficit. El empresariado debe observar la evolución del
endeudamiento, el servicio de la deuda, la calidad y composición del gasto, la
inversión pública y la posibilidad de que las necesidades fiscales generen
nuevas presiones sobre contribuyentes y sectores productivos.
¿Qué significa? La sostenibilidad fiscal es también un asunto
de competitividad empresarial. Una mayor presión financiera del Estado puede
afectar tasas de interés, disponibilidad de recursos para el sector privado y
expectativas sobre futuras medidas tributarias.
Posición a considerar. Respaldar la disciplina fiscal, pero insistir
en que el ajuste no puede descansar desproporcionadamente sobre las empresas
formales. El énfasis debe colocarse igualmente en calidad del gasto, reducción
de evasión e informalidad, ampliación de bases y eficiencia recaudatoria.
PAUTAS DE COMUNICACIÓN.
Técnica, propositiva y preventiva. No plantear una confrontación alrededor del
Presupuesto, sino colocar desde ahora el principio de que sostenibilidad
fiscal y competitividad empresarial deben avanzar juntas.
Al cierre de septiembre, la tasa activa promedio ponderada de la banca
múltiple correspondiente a agosto se situaba en 14.08%, mientras el
crédito privado total registraba un crecimiento interanual de 7.6%.
Para muchas empresas —particularmente mipymes— el financiamiento
continúa siendo una restricción relevante para inversión, capital de trabajo,
expansión y modernización tecnológica.
¿Qué debemos mirar? Tasas activas, evolución del crédito
empresarial, morosidad, condiciones de acceso de las mipymes y posible
desplazamiento de recursos financieros hacia el sector público.
PAUTAS DE COMUNICACIÓN.
Colocar con mayor fuerza el acceso al financiamiento productivo dentro de la
agenda empresarial. No basta con disponer de un sistema financiero sólido; el
crédito debe poder convertirse en inversión, productividad y crecimiento
empresarial.
Septiembre hizo visible un tema que probablemente seguirá creciendo: la
igualdad de condiciones competitivas. Las controversias alrededor de
empresas de capital chino, los valores declarados en Aduanas, el comercio
informal y la autorización de operaciones bajo regímenes especiales que podrían
competir con productores del régimen ordinario pusieron sobre la mesa una
preocupación transversal.
El punto no debe plantearse en función de la nacionalidad del
inversionista. El problema empresarial es otro: empresas que compiten por
los mismos consumidores deben hacerlo bajo reglas transparentes y comparables.
¿Qué debemos mirar? Subvaluación, triangulación, cumplimiento
tributario y laboral, ventas desde regímenes especiales al mercado local,
fiscalización del comercio y utilización correcta de incentivos.
Posición a considerar. Defender
simultáneamente la inversión extranjera, los regímenes de promoción y la
producción nacional, bajo un principio sencillo: apertura a la inversión,
sí; competencia desigual, no.
Pautas de comunicación.
Evitar cualquier discurso que pueda interpretarse como contrario a determinadas
nacionalidades o al capital extranjero. El mensaje debe centrarse en legalidad,
transparencia y neutralidad competitiva.
Durante septiembre volvió a evidenciarse el peso fiscal de los
subsidios a los combustibles y la vulnerabilidad del país frente a las
variaciones internacionales del petróleo. Al mismo tiempo, avanzaron
inversiones en generación y almacenamiento energético.
Para el empresariado, el tema tiene dos caras: el costo inmediato de
la energía y la transformación estructural de la matriz energética.
¿Qué debemos mirar? Precios internacionales del petróleo y gas,
subsidios, pérdidas del sistema eléctrico, calidad y continuidad del servicio,
penetración de renovables, almacenamiento y costos de transición.
Posición a considerar.
Favorecer una transición energética que reduzca vulnerabilidades y costos
estructurales, sin perder de vista que la competitividad depende de energía
confiable, disponible y a precios razonables.
La discusión sobre la reforma del Código de Trabajo continúa
concentrando posiciones encontradas, especialmente alrededor de la cesantía y
los costos laborales. Sin embargo, septiembre mostró que existe una discusión
más amplia: cómo crear más empleo formal y elevar la productividad.
El comercio supera ya el millón de ocupados y representa alrededor del
20% del empleo. Paralelamente, la informalidad continúa siendo uno de los
principales problemas estructurales de la economía.
¿Qué debemos mirar? El contenido final de la reforma, costos
laborales no salariales, regulación de plataformas digitales, formación
profesional, productividad e incentivos a la formalización.
Posición a considerar. Evitar
que el debate quede reducido a “empresas versus trabajadores”. El objetivo
debería ser un mercado laboral capaz de proteger derechos, crear empleos
formales y facilitar productividad y crecimiento empresarial.
La responsabilidad penal de las personas jurídicas introduce un cambio
significativo para la gestión empresarial.
La Procuraduría ha señalado que la responsabilidad no deriva
automáticamente de cualquier delito cometido por un empleado, sino de fallas
corporativas relacionadas con deberes de prevención, dirección o control.
¿Qué significa para las empresas? Que disponer de políticas escritas ya no será
suficiente. Será necesario identificar riesgos, establecer controles, capacitar
personal, documentar procesos y contar con mecanismos efectivos de denuncia y
respuesta.
Recomendación empresarial.
Convertir 2026-2027 en un período de revisión preventiva de los sistemas de
cumplimiento, especialmente en empresas medianas que todavía no cuentan con
estructuras formales de compliance.
Pese a la profunda inestabilidad haitiana, las exportaciones
dominicanas hacia Haití continuaron creciendo durante 2026.
Esto confirma una paradoja que el empresariado debe seguir de cerca: Haití
continúa siendo un mercado relevante precisamente cuando aumentan los riesgos
operativos, institucionales y fronterizos.
Los nuevos controles sobre mercancías en tránsito buscan aumentar
trazabilidad y reducir irregularidades.
¿Qué debemos mirar?
Evolución mensual de las exportaciones, cierres o restricciones fronterizas,
seguridad logística, mecanismos de pago, contrabando y aplicación de los nuevos
procedimientos aduaneros.
Posición a considerar. Respaldar controles y trazabilidad sin
introducir obstáculos innecesarios al comercio formal.
8. EXPORTACIONES: HAY
ESPACIO PARA CRECER Y DIVERSIFICAR
Septiembre mostró un buen dinamismo exportador, acompañado de
iniciativas para internacionalizar mipymes, ampliar la participación femenina y
fortalecer la oferta de manufacturas, agroindustria y servicios modernos.
La oportunidad no consiste solamente en exportar más. El desafío es incorporar
más empresas al universo exportador, aumentar el valor agregado, diversificar
destinos y lograr permanencia en los mercados.
La propiedad intelectual también comienza a entrar en esta
conversación: marcas, patentes, diseños, software y otros intangibles pueden
convertirse en activos exportables y financieros.
Agenda empresarial. Internacionalización
de mipymes, inteligencia comercial, devolución eficiente del ITBIS a
exportadores, logística, certificaciones, aprovechamiento de acuerdos
comerciales y desarrollo de servicios exportables.
Septiembre confirmó que la inteligencia artificial ya no puede ser
tratada como una conversación tecnológica aislada. Programas de formación,
iniciativas con grandes compañías tecnológicas, proyectos vinculados a
semiconductores y manufactura avanzada y una creciente adopción empresarial
apuntan en una misma dirección.
La verdadera pregunta es cuánto de todo esto llegará a la
productividad de las empresas.
Las grandes compañías avanzan más rápidamente, mientras muchas mipymes
enfrentan limitaciones de talento, financiamiento y conocimiento para
incorporar estas tecnologías.
Posición a considerar. Llevar
la agenda de IA desde los anuncios hacia indicadores empresariales: empresas
que adoptan tecnologías, reducción de costos, nuevos productos, aumento de
productividad, trabajadores capacitados y generación de empleos de mayor valor.
La economía acumuló un crecimiento de 4.5% entre enero y agosto,
pero agosto registró una expansión interanual de 3.8%. La inflación interanual
se situó en 5.13% y la subyacente en 4.76%.
No son cifras que justifiquen una visión pesimista. Tampoco aconsejan
complacencia. El mensaje empresarial de septiembre podría resumirse así:
La estabilidad macroeconómica sigue
siendo una fortaleza, pero ya no basta para garantizar competitividad.
La próxima etapa dependerá crecientemente de productividad,
financiamiento, energía, capital humano, innovación, seguridad jurídica,
competencia leal y calidad regulatoria.
·
Fiscal.
Seguir la discusión del Presupuesto 2027 y cualquier señal relacionada con
ingresos, endeudamiento, gasto tributario o nuevas medidas recaudatorias.
·
Laboral.
Vigilar la reintroducción y discusión de la reforma del Código de Trabajo,
procurando ampliar el debate hacia formalización y productividad.
·
Competencia.
Observar las actuaciones de Aduanas, DGII y otras autoridades respecto a
subvaluación, comercio irregular y empresas acogidas a regímenes especiales.
·
Energía.
Seguir petróleo, subsidios, situación eléctrica, inversiones en generación y
almacenamiento y cualquier efecto sobre costos empresariales.
·
Crédito. Monitorear tasas activas y crecimiento del
financiamiento al sector privado, particularmente mipymes y actividades
productivas.
·
Haití.
Mantener vigilancia sobre comercio fronterizo, seguridad, procedimientos
aduaneros y continuidad de las operaciones.
·
Tecnología y
talento. Pasar de los anuncios sobre IA y capacitación a indicadores
concretos de adopción y productividad empresarial.
·
Exportaciones.
Seguir mercados, logística, devolución de ITBIS, aprovechamiento de acuerdos y
oportunidades de diversificación.
La actitud empresarial conveniente es diálogo sin complacencia;
firmeza sin confrontación. Reconocer lo que funciona, advertir
oportunamente lo que amenaza la competitividad y presentar propuestas antes de
que los problemas se conviertan en crisis.
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